La semana pasada fuimos a ver al Presidente de una compañía que tiene filiales en todo el mundo y como suele ocurrir la Argentina suele ser un mercado muy chiquito que lo tienen solo para sumar unas monedas.
Llegamos un poco tarde porque el remise se perdió, aunque la piloteamos bien porque un ratito después obreros cortaron la ruta panamericana* y el gerente de finanzas que tenía que estar en la reunión se retrasó porque lo agarró ese corte.
La reunión empezó con el abogado haciéndolo hablar al Presidente sobre cuestiones externas a lo que habíamos ido como para “ablandarlo” y hacerlo sentir más cómodo. El tipo se largó a hablar y no lo paraba nadie. Con eso logramos que la llegada tarde no se hiciera notar.
Duró unos 20-25 minutos el casi monólogo del Presidente… noté que el abogado hacía cada tanto preguntas, y en un momento enganchó justo para empezar a hablar para lo que habíamos ido.
Lo que tenemos que hacer es convencer a la casa matriz (que está en Europa), que lo que harán (y que no se hace en ningún otro lado del Mundo), será muy útil para la filial de la Argentina. Si bien ya están bastante convencidos, quieren que un abogado argentino les explique bien “qué podría ocurrir si…”, es sabido que en la Argentina hay que preveer todo mucho más en materia de negocios… y estos europeos parece que lo saben bastante bien.
Saludos,
John.-
Nota para extranjeros: en la Argentina al que corta una ruta nadie le dice (ni mucho menos le hace) nada.